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domingo, 27 de septiembre de 2009

SOÑANDO DESPIERTA


Dicen que soñar no cuesta nada. También dicen que para lograr lo que uno quiere primero hay que soñarlo. Podemos soñar con los ojos abiertos o con los ojos cerrados. Si soñamos despiertos lo hacemos en un estado de consciencia, en cambio si lo hacemos durmiendo somos inconscientes de lo que soñamos. En ambos casos se pone de manifiesto nuestro cuerpo de deseos porque soñamos lo que deseamos a nivel consciente o inconsciente. Otra cosa es que nuestro sueño se haga realidad. Para ello indefectiblemente tenemos que movilizar nuestra energía de acorde a los pasos que hemos previsto en pro de nuestro objetivo.
Mientras pintaba el cuadro que está en la foto soñaba que a través del mar llegaba a una playa desierta y salvaje. Que viajaba en un navío y mientras éste se acercaba a una costa de arena dorada, con mucha vegetación, mi deseo de pisar la arena y de tirarme al sol crecía cada vez más en mi interior.
Aún hoy tengo pendiente este sueño. El cuadro lo conservo como testigo.
Sin embargo también es cierto que mientras pintaba mi espíritu disfrutaba del viaje.
"El mundo es de aquellos que tienen el coraje de soñar y luchar por sus sueños".