Seguidores

domingo, 28 de abril de 2013

NUESTRA UNIDAD CON EL UNIVERSO




 Hoy  en día  toda la humanidad  junto a Gaia, nuestro planeta,  está  inmersa en un profundo proceso de cambio cuya interpretación tiene  para cada uno de nosotros   diferentes  significados.  Para algunas  personas  este tiempo histórico  es el comienzo de  la Nueva Era, los físicos  lo ven  como un "cambio dimensional" y  los geólogos como un cambio de inversión de las características magnéticas del planeta, y hay quienes se refieren a este período como la llegada  a la Tierra de la energía Crística. Más allá de estas perspectivas,  lo cierto es que  los cambios a los que nos enfrentamos provocan la  latente   necesidad de profundizar en  el crecimiento interior,  en  las relaciones con los que nos rodean, con el planeta y con lo que se encuentra  más allá de esta dimensión.

Según se acerca la Era de Acuario,  el ser humano podrá  alcanzar  si se lo propone el conocimiento de la conciencia cósmica hacia el final de este ciclo,  ya  que está concluyendo  la Era de Piscis. Acuario es una de las doce casas, o eras, en las que está dividida la órbita de nuestro sistema solar. Cada era dura 2000 años y nuestro planeta inició su entrada  en Acuario el 27.07.1999. Acuario es una casa de luz y prosperidad para la Tierra, pues recibirá durante 2000 años, la luz de la estrella Alcyón del sistema estelar de las Pléyades,  que impregnará al ser humano de energías especiales que le permitirán crecer material y espiritualmente.

Según la profecía Maya, el 21 de diciembre de 2012  dió comienzo  para  todo el planeta así como para  la humanidad entera  un período energético, electromagnético y vibracional muy especial. La madre Tierra o Gaia, después de una larga y dolorosa existencia tridimensional está lista para moverse hacia un nivel más alto, donde los habitantes de su turbulenta superficie expresarán en el futuro grandes avances como civilización pacífica y amorosa. Es  una colosal experiencia que posibilita la metamorfosis evolutiva de todos los seres humanos que sintonicen con su vibración,  hay quienes sostienen que  nada que esté por debajo de la cuarta  dimensión  continuará existiendo sobre la Tierra.  La dimensión es un tipo de vibración o frecuencia que a su vez define una densidad física. Una densidad puede tener muchas dimensiones,  por ello algunos autores las  califican  con las siglas 3D y 4D. Todos los niveles  dimensionales se encuentran en el aquí y el ahora, la diferencia es la longitud de onda o frecuencia. Las dimensiones son frecuencias dentro de las cuales vibramos, también son niveles de conciencia,  algo parecido a las bandas de radio con sus frecuencias y estaciones. Cambiar de dimensión significa expandir nuestra conciencia, es decir nuestra forma de percibir la realidad  y de ver las cosas.  Pero para nosotros es imposible desde nuestras creencias pensar en realidades que no sean conocidas, ya que nuestro cerebro está entrenado para percibir de una determinada manera.  La tercera dimensión en la que vivimos  es física y  el tipo de conciencia en esta vibración es volumétrico y tridimensional. Hay una percepción lineal del tiempo y del espacio, con la capacidad de  recordar el pasado y proyectar el futuro estando en el presente. Se basa en la polaridad y la ilusión de separación, en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal. Esta es la frecuencia donde nos hacemos conscientes de nosotros mismos, desarrollamos el ego y creemos que estamos separados del todo, también  experimentamos un proceso de división del ser en  lo que llamamos personalidad. Parte de nuestro  trabajo consiste en  recoger y juntar todas las partes del yo que conforman nuestra personalidad, ya que el  concepto de separación y fragmentación de la conciencia  ha sido necesario hasta ahora para  favorecer la   evolución de  la humanidad. Por tanto es importante  transformar la energía del ego que está muy influenciada por lo que queremos o deseamos,   basandose  en el miedo, y  volcarla  en el corazón,  así encontraremos  la paz por primera vez.  Ya que  lo que nos pone inquietos y nerviosos es el afán por controlar la realidad a través del pensamiento y del deseo. Se trata de  escuchar  con atención  lo que está  ocurriendo  en nuestra vida, conocer  nuestros sentimientos hacia otras personas, así como  nuestros sueños y deseos,  en función de esto la realidad nos proporcionará la información necesaria para actuar. Podemos crear nuestra realidad energética, sin embargo si la creamos desde el miedo, la realidad nos responderá con miedo, si la creamos desde la confianza y la entrega se nos dará  aquello  que deseamos y necesitamos.

Desde el punto de vista de Gaia, nuestra madre tierra,  el proceso  para pasar de 3D a 4D representa el final de su metamorfosis vibracional, lo que en términos científicos puede ser descripto como la salida del agujero  de gusano (wormhole) o puente de Einstein-Rosen que el planeta y con él todas las formas de vida que lo pueblan, incluyendo la humana, han venido atravesando en las últimas décadas.
En un trabajo publicado en 1935, después de estar trabajando sobre la ecuación de  campo de la Relatividad General, Einstein en colaboración con Nathan Rosen sacó a  la luz una solución que permitía al menos teóricamente, conectar dos regiones diferentes del espacio-tiempo a través de un túnel que podía servir como atajo. Einstein-Rosen describen una solución matemática que fué bautizada con el nombre de agujero de gusano más conocido técnicamente como el puente de Einstein-Rosen. Dicho puente describe  una conexión por así llamarla, entre dos regiones separadas astronómicamente a distancias enormes. Permitiría viajar de un punto a otro a  una velocidad mucho
mayor  que la velocidad de la luz, aunque en realidad no estaríamos viajando a la velocidad de la luz sino que estaríamos tomando un atajo que nos permitiría acortar la distancia tiempo-espacio para llegar en poco tiempo a otro punto para lo cual viajando sin la ayuda de un agujero de gusano necesitaríamos millones de años consumidos en el viaje. Hay que tener en cuenta que esta teoría física como cualquier otra es siempre algo provisional, en el sentido que es sólo una hipótesis que intenta demostrar que podría estar ocurriendo un fenómeno físico natural como ser un agujero de gusano a través del cual nuestro planeta pudiera transformarse a la cuarta dimensión, pero hay que recordar que esto no  puede  ser probado  ya que es una mera hipótesis.

Por otra parte, los parámetros físicos del cambio que estamos viviendo afectan a  todas las estructuras orgánicas del planeta a nivel celular, así como la manera en que la materia misma se comporta. Cuando los  océanos  se calientan se producen las tormentas tropicales  y diversas formas de clima externo. Cuando canales, zonas de subducción y fisuras cambian a consecuencia de la  convección, se producen terremotos, erupciones volcánicas, lo que hace que todo esto funciones es el campo magnético de la tierra pero en este momento la intensidad del campo magnético de la Tierra está disminuyendo y debilitándose  a gran velocidad. Esto continuará  así hasta que alcance el punto cero, en cuyo momento habrá una inversión magnética completa.  El resultado de un campo magnético débil es una mayor cantidad de radiación  a través de partículas cargadas, tales como las llamaradas solares, los rayos gamma y los rayos cósmicos galácticos que  serán más abundantes alcanzando la atmósfera terrestre provocando una reacción más fuerte en las capas del núcleo de la Tierra.
Conocer la situación que estamos viviendo es sólo una parte del proceso, este es el momento de cambiar las cosas que estén a nuestro alcance, adoptar una  actitud responsable  hacia el medio ambiente, hacia nosotros mismos y hacia todo lo que nos rodea. Lo que no debemos hacer es comenzar a luchar entre nosotros por los recursos disponibles  como ya pasó en otras épocas del pasado con resultados penosos para todos.  Respecto a este tema,  Greg Braden en una entrevista dijo:"La ciencia ha hecho un descubrimiento radical y revolucionario que cambia todo en relación a la manera que pensamos de nosotros mismos y del mundo. Hallaron que cuando creamos emociones basadas en el corazón, tales como la gratitud, aprecio, cuidado, utilizando el músculo del corazón para crear estas emociones, lo que realmente hacemos es generar un campo magnético dentro de nuestros cuerpos que es parte del campo magnético de la Tierra que experimenta el cambio. El campo magnético de la Tierra se eleva, cae y regula todo desde el clima, las capas de hielo y los niveles del mar. Este campo magnético une toda la vida sobre la Tierra, desde una brizna de hierba, una hormiga o  a nosotros. Cuando muchos de nosotros creamos una emoción común, esa experiencia se  llama "coherencia". La "coherencia" puede medirse,  0,10 Hertz de frecuencia es la medida de la coherencia creada entre el corazón y el cerebro. Los científicos descubrieron por primera vez esto durante el 11 de setiembre cuando los satélites a 22.000 millas en el espacio comenzaron a registrar cambios en el campo magnético de la Tierra, cuando las personas sintieron emociones a cerca de lo sucedido en el World Trade Center. Esto fué una sorpresa para la ciencia. Cuando creamos coherencia dentro de nuestros cuerpos esto dispara 1.400 cambios  bioquímicos y los procesos de rejuvenecimento comienzan, y  el nivel de la hormona endógena dadora de vida  surge".

"que yo fuí el arquitecto de mi propio destino" Amado Nervo

Un alto grado de amor en el corazón humano reacciona en el campo de fuerza que rodea su cuerpo físico, proveyéndole de una envoltura de protección, fundiéndole con las nuevas vibraciones que ya desde hoy hasta entonces han comenzado. Si suficientes almas expresan el amor perfecto estarán en armonía con la frecuencia acelerada del planeta que encontrará su expresión en la Era de Acuario. Como dijo el poeta  cada uno de nosotros creamos nuestro  destino  y en consecuencia  el de la humanidad, en nuestras manos está  ser un ejemplo para el resto del Universo mediante la  transformación hacia un nuevo nivel de respeto por el medio ambiente planetario y otras formas de vida en evolución.