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lunes, 1 de abril de 2013

NUESTRO HOGAR, NUESTRO PLANETA

Desde la perspectiva de la civilización Maya,  el 21 de diciembre del 2012  marcó el final del Calendario Maya dando comienzo al Gran Año Galáctico, sin embargo para  muchos de nosotros  esta fecha está relacionada  con el  proceso de transformación que se  está  viviendo  en  nuestro planeta Tierra, el cual   afecta a  la humanidad en su conjunto.
Desde una perspectiva astrológica,  parece ser que  el tránsito desde la Era de Piscis a la Era de Acuario ha comenzado. Por un lado somos testigos de como poco  a poco se derrumban   las viejas estructuras piscianas basadas en el individualismo y la competencia,  y al mismo tiempo se  insinuan   las nuevas estructuras de Acuario basadas en la fraternidad, el altruismo, la inteligencia y el conocimiento de la relación del ser humano con el cosmos.
Ambas perspectivas coinciden por un lado, con  la necesidad y el deseo que están   latentes   en la gran mayoría de los habitantes del mundo occidental, quienes tienen  la sensación de que las antiguas instituciones se desmoronan. Por otro lado, porque comienzan a ser  conscientes  de que todo este proceso desembocará a la larga  en   un  cambio  estructural  a nivel  político, social, económico, moral y ético. En nuestro país, por ejemplo, somos testigos de que el  cambio   comenzó a manifestarse por sí mismo cuando los mismos implicados en la lucha por el poder, sacaron  a  la luz  pública  las tramas de corrupción política  o  los tejemanejes de Palacio por parte del yerno del Rey.  En el plano más general,   las intrigas en el Vaticano por parte de la propia curia cardenalicia enfrentada entre sí,  pusieron  en evidencia   aquellas conductas  como la pederastia que impiden el  crecimiento de la humanidad  y  que  deben ser erradicadas.
  La  etapa de transición  que estamos viviendo  puede causarnos  confusión y ansiedad, sin embargo representa una ocasión  única para evolucionar. Es el  momento preciso para que toda  la humanidad, el planeta Tierra, la galaxia de  la vía láctea y tal vez  la creación entera se propongan  de forma simultánea dar  un salto en la   consciencia que implique  la transformación global.

Gaia, nuestro planeta Tierra  

Más allá de las profesías y de los deseos individuales lo cierto es que a su manera nuestro  planeta también está ocupado experimentando su propio proceso de crecimiento y transformación.

La teoría de que  nuestro planeta es un ser vivo fué  desarrollada por el científico J.E. Lovelock, quien describió a la Tierra como un planeta capaz de regularse por sí mismo de tal forma que siempre esté apto para la vida. Pero fué el Premio Nobel de Literatura, William Golding quien bautizó con  el nombre de  la diosa griega  Gaia a la  hipótesis de Lovelock.   De acuerdo con esta  hipótesis, Gaia   nuestro planeta, posee  los mismos mecanismos de defensa y reparación de cualquier organismo viviente.  Por tanto se  comporta   igual que  el cuerpo de los humanos, o  el de los animales o el  de los vegetales,  utilizando  procesos regenerativos, por ejemplo,  cuando nos hacemos  una herida se forma una costra y se cierra la herida.
El concepto de  que el planeta   Tierra es un ser vivo en constante evolución no es reciente,  ya en diciembre de 1943,  Vladimir I Vernadsky, famoso científico ruso ucraniano, en pleno climax de la Segunda Guerra Mundial desarrolló los conceptos de biosfera y noosfera, al respecto  dijo:"vivimos ahora en el período de un nuevo cambio evolutivo geológico de la biosfera. Estamos entrando en la noosfera".  Por aquel entonces  conocer la existencia de la noosfera permitió  ampliar el concepto de "Planeta Tierra" al de "Planeta Gaia", y definir a  Gaia  como  un cuerpo de consciencia en evolución.
Nadie pone en duda el gran desarrollo científico al que ha llegado la humanidad, pero también está comprobado que no se le saca ningún provecho,  prueba de ello es la falta de respeto y de cuidado que se  tiene  con  la naturaleza y el planeta, ya que es notorio  el nivel de autodestrucción al que hemos  llegado. El aumento contínuo de la población y su concentración en grandes ciudades y el desarrollo industrial provocan día a día más problemas al medio ambiente conocidos como contaminación ambiental. Esta consiste en la presencia de sustancias extrañas de origen humano en el medio ambiente (basura, pesticidas, aguas sucias, humos) ocasionando alteraciones en la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas, en la generación y propagación de enfermedades en los seres vivos,  degradando la calidad de vida. La contaminación global incontrolada está creciendo rápidamente, los cascos polares se están derritiendo y el clima se está  calentando produciendo grandes cambios en la flora y la fauna.
A nivel internacional hasta diciembre del 2012 existía un tratado el Protocolo de Kioto en el que los países firmantes se comprometían "estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a niveles que prevengan el calentamiento global antropomórfico en el  sistema climático". Dicho Protocolo estuvo en vigor desde el año 2005 hasta el 2012. Para agosto del 2009 191  estados han ratificado el protocolo menos Estados Unidos, Afganistán, Andorra y Sudán del Sur. Existen muchos problemas en las negativas para llegar a un acuerdo post-Kioto,  Japón considera que un problema es que países como Estados Unidos, China e India  no tienen objetivos vinculantes en reducción de emisiones, sino que estos objetivos son voluntarios, y que muchos países desarrollados no se apresurarán en adoptar medidas que  signifiquen un freno en su economía.




Movimiento del Polo magnético

La fuerza del campo magnético terrestre ha disminuido un 10% en los últimos 160 años, según afirmó Jeremy Bloxham, profesor de la Universidad de Harvard, esta disminución de la fuerza magnética evoca la posibilidad de que el campo magnético puede llegar a desaparecer y a invertirse, arrastrando consigo a los polos del planeta por primera vez desde hace 780.000 años.
El Polo Norte magnético de la  Tierra se está moviendo hacia Rusia a una velocidad aproximada de 40 millas (64 km) por año debido a los cambios que se están produciendo en el núcleo magnético de la Tierra como indican investigaciones realizadas recientemente.
A pesar de que públicamente la ciencia no se ha pronunciado sobre el alcance que pueden tener estos cambios,  de los estudios realizados por científicos alemanes y noruegos se concluye  que la Tierra está siendo sometida a un verdadero desplazamiento polar en la actualidad.

Por otro lado, según las observaciones realizadas por algunos  científicos en relación a la estructura electromagnética de la Tierra se ha comprobado que su campo eléctrico esta cayendo y su campo magnético o resonancia de  Schumann está subiendo. La resonancia de Schumann o el latido del corazón de  la Tierra, ha aumentado de sus 7,8 hz normales y anda rondando ahora el nivel de 9-11 hz y se espera que llegue a 13 hz, que es la frecuencia de amor incondicional según Gregg Braden. Braden  es un geólogo que está  estudiando estos cambios,  llama  Punto Cero al punto donde la frecuencia  eléctrica y la resonancia de Schumann  se intersectan. Algunos científicos como Braden creen que los polos electromagnéticos de la Tierra cambiarán a medida que se acerquen al Punto Cero.

Todo en el Cosmos está conectado

Cuando la Tierra es afectada por los aumentos de energía que llegan  del Centro Galáctico o del Sol también nos afecta a nosotros  y a todos los seres vivos que somos parte del planeta. En consecuencia, nuestro ADN está reprogramándose para activar nuestra metamorfosis  y nuestra aura.  Muchos de nosotros estamos experimentando el síntoma del cambio, mediante transformaciones físicas, por ello sentimos dolores de cabeza, fatiga, sensaciones eléctricas en los miembros y en la columna, síntomas de gripe, intuiciones, sueños intensos.  Estamos al igual que  la Tierra levantando  las frecuencias vibratorias lo que implica que tenemos que elevar el nivel de conciencia y tener pensamientos positivos,  para ello debemos trabajar ahora más que nunca nuestro  yo interior así como  poner atención a nuestras emociones. Es necesario no apegarnos a las emociones que bajan nuestro nivel de frecuencia como el odio, el resentimiento, el enojo, la preocupación,  el miedo y los celos, estas emociones negativas únicamente sirven de alimento a aquellos que se alimentan del caos.

"Tal como piensas, así  eres"

Alguien nos hizo una canallada,  como se dice vulgarmente,  y lógicamente nos indignamos; en ese momento nuestra mente emite pensamientos de ira, despecho, venganza, a la vez de sentir  esas emociones, sale de nuestro cuerpo mental una carga electrónica que se puede medir mediante el electroencefalograma,  es un aparato que registra en una cinta las ondas eléctricas que emite el cerebro. Esa carga electrónica salió hacia el espacio y allí se encontró con otras cargas afines, es decir con ondas electrónicas similares, pensamientos de odio, de tristeza, de rencor, emitidas por otras personas y por simpatía se unió a ellas. Estas fuerzas electrónicas, lanzadas al espacio inconscientemente toman cuerpo y fabrican un ente cargado de mala intención, de tristeza, de dolor o de odio. Por correspondencia este ente pertenece a quien lo creó y periódicamente regresará para recordarle quien le hirió o le hizo daño, hasta que se convierte en un recuerdo y se vuelve a sentir lo mismo que en un principio, de esta manera el pensamiento se fortalece, crece y cada vez nos  dominará más, llegando en algunos casos  a ser  tan fuerte que puede  llevar a la persona a la locura o al suicidio. Los pensamientos negativos intoxican el alma, la agitan y la agotan, restándonos salud y bienestar.

Pero por suerte,   los seres humanos estamos dotados de  libre albedrío o autodeterminación, si tomamos la decisión de conocernos en profundidad, si cambiamos los pensamientos tenebrosos y las emociones que bloquean nuestro camino y decidimos llevar  una vida completa y feliz  lo podremos lograr  así nos tilden de utópicos porque como dijo W.Shakespierre: "Estamos hechos de la misma materia que los sueños".