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domingo, 10 de febrero de 2013

SUICIDIOS EN ESPAÑA POR DESAHUCIOS




Tampoco hace falta ir tan atrás en el  tiempo para  recordar  a  los  representantes del gobierno decir: "España va bien".  En aquella  época mientras  "España iba bien" crecía la burbuja inmobiliaria, el gobierno otorgaba concesiones a sus "amigos" para construir en todos los sitios que quisieran a un módico precio. En aras de ello se modificó   la Ley  simplificando los tipos de suelo para poder construir:"Salvo que esté expresamente prohibido por disposición jurídica, todo suelo es, a partir de ahora urbanizable". Pero  llegó el día en que  la burbuja estalló y acabó  hundiendo a  la Construcción que era el sector más importante de la economía española. 

Durante el año 2012 la crisis hipotecaria se agudiza en España,  debido al grado de deterioro del sistema finaciero español, el  aumento del número de desalojos y los dramáticos suicidios motivados por los desahucios.

Respecto a esto último El Periódico.com el 26.12.2012 publicaba  la siguiente noticia:"Hospitalizado un hombre en Valencia tras tirarse por el balcón cuando iban a desahuciarle"; o esta otra el 26.10.2012: "El propietario de la vivienda de 53 años se ha ahorcado en un patio interior horas antes de ser desahuciado".
Según datos de la organización Stop Desahucios, integrada en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca,  el 34% de los suicidos en nuestro país estarían causados por los desahucios.
Uno de los problemas más graves derivado de la crisis económica es el número de desahuciados, siendo que  en el primer trimestre de 2011 se llevaron a cabo 15.491 desahucios. Así mismo de acuerdo a lo que dicen  las estadísticas del primer semestre de 2012 cada día se produce de media 517 desahucios en España.
Por otra parte, según la cifra que dió a conocer el Consejo General del Poder Judicial, órgano de gobierno de los jueces,se registraron  cerca de 400.000 ejecuciones hipotecarias en lo que va de  2007 hasta el primer semestre de 2012.
El problema originado en la Ley Hipotecaria española, es que el propietario desahuciado por no pagar ve como su vivienda se subasta, se vende y debe continuar pagando la hipoteca de la vivienda que ya no posee. En el 90% de los casos las propias inmobiliarias de los Bancos acreedores concurren a las subastas y acaban adjudicándose las viviendas a precio de saldo. La Ley Hipotecaria les permite adquirir el inmueble por el 50% del precio de la subasta pública si esta queda desierta, pero sigue teniendo que pagar al Banco la hipoteca pendiente.
La Plataforma de Afectados por la Hipoteca indica que se debe modificar la realidad jurídica calificada como "abusiva y extorsionadora que se enmarca en una situación de asistencia permanente del Estado al sector bancario" y que en caso de impago, "la recuperación del inmueble hipotecado por parte del Banco comporte automáticamente la cancelación de toda deuda", como ocurre ,  en  otros países europeos y en Estados Unidos, dónde si no puedes pagar, cedes la vivienda y la deuda queda cancelada.
El 9 de noviembre de 2012 se dió a conocer una noticia de suicidio que conmovió a toda la sociedad y al Gobierno: una mujer de 53 años se arrojó por la ventana en Barakaldo cuando iba a ser desahuciada de su vivienda. El hecho se produjo  mientras  la comisión judicial iba camino de su casa, la mujer se subió a una silla y se arrojó al vació por la ventana desde un segundo piso falleciendo en el acto. La fallecida era esposa de un ex-concejal del PSOE de dicha ciudad.
El Juez Decano de Barakaldo, encargado del levantamiento del cadáver pidió la modificación de la Ley vigente: "no podemos llegar a situaciones como esta, sería bueno que quien es competente para ello, que no es el Poder Judicial procediera a la modificación de la legislación vigente" dijo.
A raíz de este suceso el gobierno convocó una reunión urgente con el  fin de estudiar una propuesta para evitar los desahucios en los colectivos de familias más vulnerables.
No obstante, los   numerosos desalojos  suscitaron  diferentes opiniones en la sociedad, hay quienes piensan que la culpa  la tienen quienes pidieron créditos por encima de sus posibilidades así como también aquellos que los concedieron.
En una entrevista emitida por TVE el Presidente de la Asociación Española de la Banca afirmó que los desahucios son consecuencia de la crisis económica y no de la Ley Hipotecaria, si bien ha admitido que los Bancos habían cometido errores y ha añadido:"inevitablemente la crisis va a traer más pobreza". No sabemos si este señor además de banquero es vidente y puede ver   lo que ocurrirá  en el futuro,  ya que cuando "España iba bien" los banqueros por falta de previsión promovían hipotecas a 30 años a todo aquel que las solicitaba  sin exigir  apenas garantías.  En la España del boom del ladrillo se solía decir "la vivienda puede no subir pero nunca bajar", y el gobierno presumía de tener uno de los sistemas  financieros más solventes del mundo.
Hoy en día muy a pesar nuestro somos testigos  de  que  muchas personas se quedan en la calle, endeudadas de por vida, mientras los Bancos acumulan viviendas vacías.
Y  aunque por todos los medios nos intenten convencer de lo contrario, los responsables de la crisis no somos los trabajadores que   a duras penas llegamos  a final de mes, ni tampoco los funcionarios o los pensionistas; los responsables son los políticos con cargos importantes en niveles de decisión del gobierno, los banqueros y algunos empresarios del sector de la construcción que por su  avaricia e incompetencia provocaron esta situación.
La palabra  avaricia viene del latín "avarus", "codicioso", "ansiar", es el ansia o deseo desordenado, excesivo por la riqueza. Por otra parte el miedo a la pobreza podría estar enlazado desde el punto de vista espiritual con la avaricia y en otros con la pereza.
Por último para que reflexionemos sobre el tema  antes desarrollado tomemos  nota de lo  que dice el I Ching, el Libro de las Mutaciones,  en uno de sus hexagramas: "Sólo lo que se ha ganado honradamente, en virtud de méritos previos, constituye una posesión duradera. Semejante posesión puede por cierto sufrir ataques ocasionales, más puesto que se trata de real propiedad, no puede ser objeto de un robo. Pues no puede perderse lo que a uno le corresponde merced al poder de su propia naturaleza".