Seguidores

sábado, 23 de febrero de 2013

LOS SENTIDOS Y LA ATRACCION SEXUAL

Estamos acostumbrados a que los sentidos, de manera inconsciente, nos aporten información de lo que está pasando a nuestro alrededor.  Los sentidos nos proporcionan la información vital que nos permite relacionarnos con el mundo que nos rodea de manera segura e independiente. Todas las criaturas,  incluyendo a los humanos, tenemos un olor particular, lo cual es muy importante en el reino animal. El apareamiento, la protección y la conservación dependen de un aguzado sentido del olfato.   


Tenemos cinco órganos de los sentidos, la piel, que nos permite el tacto, los ojos que nos proporcionan la vista, los oídos que además de captar los sonidos nos entrega el equilibrio, la nariz que nos ayuda a percibir los olores mediante el  olfato, la lengua que nos da la posibilidad de distinguir una compleja gama de sabores  a través del gusto.

El olfato es un sentido muy sensible y poderoso. Es el único que viaja directamente a la corteza cerebral por lo cual es el sentido más rápido de todos. Este determina según el  olor, si se considera a alguien agradable o repulsivo, un resultado que será fundamental en el proceso de atracción.
Cuando una persona pasa junto a otra, bastan  pocos segundos para que el cerebro humano decida si  ésta le interesa o no  sexualmente,  la nariz tiene la clave.

En los  últimos tiempos en nuestra vida diaria ya sea cuando viajamos en metro o en tren  hemos constatado que las personas huelen  mal, incluso en ocasiones manteniendo   una charla con otra persona sentimos su mal aliento. El mal aliento  es un síntoma de que el cuerpo se encuentra enfermo y en la mayoría de los casos es porque se tiene el colon intoxicado. El olor llega a través del mismo conducto que  va desde la boca hasta el intestino grueso o colon.

Así que el olor que sale por la boca es el mismo olor que se está generando  desde el colon. El mal olor del aliento desaparece cuando adquirimos la rutina de evacuar diariamente  no permitiendo así  que los desechos de los alimentos permanezcan durante varios días dentro del intestino. De la misma manera, el mal olor corporal si persiste luego de darse una ducha, también tiene relación con el estado tóxico del colon, pues los poros de la piel dejan escapar las tóxicos que producen los malos olores del cuerpo. Una persona con un colon limpio, no necesita desodorantes y puede estar sin bañarse  varios días sin despedir mal olor.

El agua es un elemento de vital  importancia  para mantener el cuerpo limpio y  sano,  así como también es importante  la  alimentación. Las frutas y verduras crudas deberían ser la base de una buena alimentación, se debería  evitar en la medida de lo posible la comida procesada, el azúcar refinado, alimentos refritos, así como ingerir  grandes cantidades de alimentos precocinados. La utilización de productos farmacéuticos y  los productos químicos o conservantes de los alimentos hacen que la intoxicación se acumule y los primeros signos son el olor corporal o el mal aliento.

  No son sólo los animales los que dependen del sentido del olfato, la gente también puede  distinguirse  entre sí gracias a éste.  En un grado menor los seres humanos se guían por lo que la nariz les  dice  de sus semejantes. Las partículas de aroma que se desprenden de los objetos o de los seres vivos  flotan hasta entrar en nuestra nariz, allí son "traducidas" por el sistema olfativo, gracias al epitelio olfatorio.
 La información del olor llega al sistema límbico y al hipotálamo, zonas muy antiguas de nuestro cerebro que se  encargan  de la energía, del instinto, de los  sentimientos, de los  impulsos así como de  la liberación de hormonas.  Es así que al pasar por estas zonas del cerebro los olores influyen al mismo tiempo  en nuestros sentimientos, en nuestro estado   y  en las funciones corporales.
 No sólo  se trata de si un aroma es o no  especialmente agradable,  sino que nuestro olfato capta  la producción y combinación de feromonas que produce otra persona.
El aroma particular de cada ser humano es un equilibrio personal de hormonas llamado feromonas, que son aquellas que provocan en el cerebro la reacción de atracción sexual.  Hombres y mujeres tienen diferentes tipos de feromonas. Las mujeres producen estrógeno  y  los hombres producen testosterona.  El cerebro humano igual que el animal tiene su respuesta sexual en el hipotálamo anterior, es allí donde se registran las respuestas a las feromonas estrógenos y testosterona  en los hombres y mujeres.
Las mujeres responderán ante la testosterona y los hombres ante los estrógenos excepto los homosexuales, que en el caso de los hombres responden ante las feromonas  masculinas como las mujeres y en el caso de las mujeres responderán ante las feromonas femeninas como los hombres.

La nariz humana tiene dos pequeñas cavidades sobre el tabique nasal que son las receptoras de estas feromonas, de allí al cerebro, entonces la respuesta es inmediata. Alguien que pasa por nuestro lado, puede gustarnos  sexualmente  o puede que no,   pero  es algo que ocurre  de forma inconsciente y  no sabemos bien el   porque. Cuando se tiene" feeling"  con una persona,  la atracción  sexual se dispara automáticamente,  de  forma similar a lo que ocurre cuando tenemos hambre, sucede sin más, poco importa la cultura o las creencias que se tengan. Es lo que solemos llamar "amor a primera vista" porque dicha atracción  se percibe a través de los sentidos, especialmente la vista, por la apariencia y el lenguaje corporal; también entra en juego la audición por  el tono de voz, y el olfato por el olor corporal.  Las feromonas en el hombre se concentran en la transpiración y en la mujer en la secreción vaginal.

Sentir deseo es sano, sin embargo el camino para lograr una experiencia sexual completa en la cual ambas partes disfruten puede ser largo  y  de por sí no es  nada fácil.  Pero en ese  proceso de intercambio para irse conociendo cada vez más,  se desarrollarán también  el amor y la compasión  hacia uno mismo y hacia el otro lo que lo convierte en una experiencia realmente valiosa. Siempre y cuando  no se utilice a otra persona como un objeto sexual, si surge el amor entre un hombre y una mujer se presenta la ocasión para sanar viejas heridas  ocasionadas  en el pasado en la lucha mantenida entre ambas energías la femenina y la masculina ya que  ambas desean  juntarse otra vez y unirse con alegría y creatividad.